Hace más de diez siglos, en Persia y la India se compilaron una serie de relatos fantásticos que hoy se conocen con el nombre de Las mil y una noches.
En su origen eran mucho mas de mil, pues la cifra de 1001 en árabe representa un número infinito.
La primera versión conocida de estos relatos es un libro de historias persas llamado Hazar Afsanah, que significa un millar de leyendas, que fue traducido al árabe alrededor del año 850de nuestra era.
Parece ser que la historia central de estos relatos, la relación entre el sultán Shahriyar y Sherezade, es de origen indio.
Los relatos se mantuvieron vivos gracias a unos narradores profesionales que los contaban a cambio de dinero, en los salones de Persia, Arabia y Egipto.
Cuentan las antiguas crónicas, que el sultán había perdido la confianza en las mujeres a causa de la traición de su esposa. Para vengarse cada noche se desposaba con una doncella a la que hacía ejecutar a la mañana siguiente. Al final sólo quedó una muchacha virgen en el reino: Sherezade, hija del visir.
Sherezade una joven perspicaz e ingeniosa aceptó casarse con el soberano pero eludió el trágico final gracias a un astuto plan: cada noche, contaba al monarca una historia extraordinaria, pero dejaba el final para la noche siguiente.
De esta manera, el sultán, curioso por conocer el desenlace, aplazaba cada amanecer la ejecución de la joven.
